
La provincia de Tucumán se encuentra ante un escenario de alta competencia fiscal frente al resto de los distritos del país debido a una reciente resolución del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Al formar parte de las jurisdicciones con mayor presión impositiva sobre la actividad bancaria, el territorio tucumano deberá disputar la radicación de cuentas con provincias que ofrecen esquemas tributarios considerablemente más bajos. Esta situación se desencadena a partir de la decisión de la autoridad monetaria nacional de permitir que los bancos asignen las cuentas creadas mediante canales digitales a cualquier sucursal del territorio nacional, facilitando la descentralización fiscal en beneficio de las zonas con menores tributos.
La nueva reglamentación del organismo rector habilita de manera inmediata a los bancos a asociar las cuentas tramitadas por plataformas web o aplicaciones a la sede que consideren más conveniente, independientemente del lugar de residencia real del usuario. La única condición impuesta a las firmas financieras es la de notificar de forma fehaciente y transparente al cliente sobre la sucursal elegida para su registro operativo.
El propósito de la entidad oficial es brindar una alternativa técnica a los bancos para moderar el impacto impositivo que encarece los servicios de financiamiento y las prestaciones tradicionales, especialmente en un contexto donde el crédito en la economía doméstica muestra niveles históricamente bajos en relación con el Producto Bruto Interno (PBI). La medida no altera los códigos fiscales locales, pero introduce un mecanismo que incentiva la migración formal del negocio bancario hacia los distritos más competitivos.

De acuerdo con las estadísticas de la autoridad monetaria basadas en los reportes de la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA), las asimetrías provinciales en el impuesto a los Ingresos Brutos son determinantes:
Presión máxima (9% a 9,1%): Tucumán comparte el lote de mayor presión fiscal con una alícuota del 9%, junto a Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Neuquén, Río Negro, Entre Ríos, Catamarca, Chubut, La Rioja, Tierra del Fuego y La Pampa (esta última con el 9,1%).
Presión intermedia (7% a 8%): La Ciudad Autónoma de Buenos Aires y otro grupo de provincias se ubican en este rango intermedio.
Presión mínima (3% a 5,5%): Santiago del Estero lidera las opciones más competitivas con un 3% (aplicado sobre el diferencial o spread), seguida por Corrientes con un 4,7% y Formosa con un 5,5%.
Con la consolidación de los canales virtuales para la apertura de cajas de ahorro, cuentas sueldo y cuentas corrientes, el sector bancario cuenta ahora con el aval normativo para evitar las zonas con gravámenes distorsivos. Esta reconfiguración del mercado genera una presión indirecta sobre los ministerios de economía de los distritos más caros, que se verán obligados a evaluar la sustentabilidad de sus alícuotas si pretenden retener la actividad financiera en sus respectivas regiones.